ENVEJECIMIENTO Y SALUD EN LA TERCERA EDAD
1.1 ARTERIOESCLEROSIS DE LAS EXTREMIDADES
1.2 ARTROSIS
1.3 ARTRITIS
1.4 CLAUDICACIÓN INTERMITENTE
1.5 HIPERTROFIA BENIGNA DE PRÓSTATA
1.6 MALNUTRICIÓN
1.7 SORDERA
1.8 PROBLEMAS VISUALES
1.9 PRESIÓN ARTERIAL ALTA
2.0 DISFAGIA
1.1 ARTERIOESCLEROSIS DE LAS EXTREMIDADES
1.2 ARTROSIS
Artrosis: afecta más a las mujeres que a los hombres, y a partir de los 75 años, prácticamente todas las personas tienen artrosis en alguna articulación. La edad, la obesidad, la falta de ejercicio... son sólo algunos de los factores que predisponen a sufrirla. Consiste en una degeneración del cartílago articular por el paso de los años, que se traduce en dificultades de movilidad y dolor articular con los movimientos.
El tratamiento de la artrosis consigue mejorar la movilidad y disminuir el dolor mediante antiinflamatorios no esteroideos, o la infiltración de esteroides, además de ejercicios de rehabilitación. En casos de extrema gravedad se puede recurrrir a la cirugía, que consiste en sustituir las articulaciones por prótesis artificiales.
1.3 ARTRITIS
Artritis: es la inflamación de una articulación, caracterizada por dolor, limitación de movimientos, tumefacción y calor local. Puede estar causada por numerosas enfermedades y síndromes; por microcristales (afectos de neiropática (lesiones del sistema nervioso), reumatoide (origen multifactorial), infecciosa (de origen bacteriano, vírico, micótico o parasitario), sistemática (de origen cutáneo, digestivo, neuropático...), reactiva (múltiples factores), etc.
Se suele detectar pasados los 40 años, en radiografías, sin que antes se haya presentado ningún síntoma.

1.4 CLAUDICACIÓN INTERMITENTE
Claudicación intermitente: Es un trastorno que se produce como consecuencia de la obstrucción progresiva de las arterias que nutren las extremidades. Las paredes de las arterias sufren lesiones, llamadas "placas de ateroma", que se van agrandando dificultando el correcto riego sanguíneo y haciendo que los músculos produzcan ácido láctico. Caracterizado por la aparición de dolor muscular intenso en las extremidades inferiores, en la la pantorrilla o el muslo, que aparece normalmente al caminar o realizar un ejercicio físico y que mejora al detener la actividad. Se observa con mayor frecuencia en el hombre que en la mujer; generalmente en pacientes mayores de 60 años.

1.5 HIPERTROFIA BENIGNA DE PRÓSTATA
Hipertrofia benigna de Próstata: Consiste en un crecimiento excesivo en el tamaño de la próstata a expensas del tamaño celular. Es muy común en los hombres a partir de los 60 años. Para su diagnosticación, es fecuente la "biopsia prostática" y el tacto renal (palpar la próstata a través del recto), que además puede detectar síntomas de cáncer.. Suele provocar un síndrome miccional :mayor frecuendia de orinar, irritación y obstrucción; que pueden complicarse con infecciones urinarias, cálculos renales , etc. Para su tratamiento, los pacientes deben disminuir la ingesta de líquidos antes de acostarse y moderar el consumo de alcohol y cafeina. En ocasiones extremas se tiene que intervenir quirurgicamente (prostatectomía)

1.6 MALNUTRICIÓN
Malnutrición: A menudo, se pasan por alto los problemas de nutrición de la tercera edad, lo que puede traer complicaciones muy serias tales como deshidratación, anemia, déficit de vitaminas (B12, C, tiamina...), déficit de folato, desequilibrio de potasio, anorexia, gastritis atrófica...
El deterioro cognitivo puede ser causado por tantos factores no nutricionales que es fácil pasar por alto causas nutricionales potenciales, como deshidratación, desequilibrio del potasio, anemia ferropénica y déficit de muchas de las vitaminas hidrosolubles.
En estos casos, si un especialista lo cree conveniente, se puede recurrir a suplementos de minerales y vitaminas, pero sobre todo; una dieta alta en proteínas y nutrientes es esencial para prevenir posibles problemas de nutrición que llegada la edad adulta podría conllevar problemas irreversibles.

1.7 SORDERA
Sordera: A menudo, los déficits auditivos se consideran "normales" en los ancianos, y, si bien es propio de la edad el desgaste en nuestras capacidades, siempre se debería poner solución, con las pruebas diagnósticas precisas y si es necesario, con la ayuda de un audífono que amplificará la señal sonora ayudándonos a recuperar parcialmente nuestra capacidad auditiva.

1.8 PROBLEMAS VISUALES
Problemas Visuales: Con la edad adulta es muy frecuente que nuestra vista vaya perdiendo facultades. Es por ello que se aconseja a las personas mayores una revisión ocular una vez al año para detectar los problemas visuales más frecuentes y su tratamiento específico. Los problemas de visión más frecuentes en las personas mayores son la miopía, presbicia, cataratas, degeneración macular del ojo, glaucoma, tensión ocular....

1.9 PRESIÓN ARTERIAL ALTA
1.4 CLAUDICACIÓN INTERMITENTE
Claudicación intermitente: Es un trastorno que se produce como consecuencia de la obstrucción progresiva de las arterias que nutren las extremidades. Las paredes de las arterias sufren lesiones, llamadas "placas de ateroma", que se van agrandando dificultando el correcto riego sanguíneo y haciendo que los músculos produzcan ácido láctico. Caracterizado por la aparición de dolor muscular intenso en las extremidades inferiores, en la la pantorrilla o el muslo, que aparece normalmente al caminar o realizar un ejercicio físico y que mejora al detener la actividad. Se observa con mayor frecuencia en el hombre que en la mujer; generalmente en pacientes mayores de 60 años.

1.5 HIPERTROFIA BENIGNA DE PRÓSTATA
Hipertrofia benigna de Próstata: Consiste en un crecimiento excesivo en el tamaño de la próstata a expensas del tamaño celular. Es muy común en los hombres a partir de los 60 años. Para su diagnosticación, es fecuente la "biopsia prostática" y el tacto renal (palpar la próstata a través del recto), que además puede detectar síntomas de cáncer.. Suele provocar un síndrome miccional :mayor frecuendia de orinar, irritación y obstrucción; que pueden complicarse con infecciones urinarias, cálculos renales , etc. Para su tratamiento, los pacientes deben disminuir la ingesta de líquidos antes de acostarse y moderar el consumo de alcohol y cafeina. En ocasiones extremas se tiene que intervenir quirurgicamente (prostatectomía)
1.6 MALNUTRICIÓN
Malnutrición: A menudo, se pasan por alto los problemas de nutrición de la tercera edad, lo que puede traer complicaciones muy serias tales como deshidratación, anemia, déficit de vitaminas (B12, C, tiamina...), déficit de folato, desequilibrio de potasio, anorexia, gastritis atrófica...
El deterioro cognitivo puede ser causado por tantos factores no nutricionales que es fácil pasar por alto causas nutricionales potenciales, como deshidratación, desequilibrio del potasio, anemia ferropénica y déficit de muchas de las vitaminas hidrosolubles.
En estos casos, si un especialista lo cree conveniente, se puede recurrir a suplementos de minerales y vitaminas, pero sobre todo; una dieta alta en proteínas y nutrientes es esencial para prevenir posibles problemas de nutrición que llegada la edad adulta podría conllevar problemas irreversibles.
1.7 SORDERA
Sordera: A menudo, los déficits auditivos se consideran "normales" en los ancianos, y, si bien es propio de la edad el desgaste en nuestras capacidades, siempre se debería poner solución, con las pruebas diagnósticas precisas y si es necesario, con la ayuda de un audífono que amplificará la señal sonora ayudándonos a recuperar parcialmente nuestra capacidad auditiva.
1.8 PROBLEMAS VISUALES
Problemas Visuales: Con la edad adulta es muy frecuente que nuestra vista vaya perdiendo facultades. Es por ello que se aconseja a las personas mayores una revisión ocular una vez al año para detectar los problemas visuales más frecuentes y su tratamiento específico. Los problemas de visión más frecuentes en las personas mayores son la miopía, presbicia, cataratas, degeneración macular del ojo, glaucoma, tensión ocular....
1.9 PRESIÓN ARTERIAL ALTA
Presión arterial alta: La presión arterial es la fuerza con la que el corazón bombea la sangre contra las paredes de las arterias. La hipertensión arterial no suele tener síntomas, pero puede causar problemas serios como insuficiencia cardiaca, un derrame cerebral, infarto e insuficiencia renal. Conviene que nosotros mismos controlemos nuestra presión presión arterial además de llevar hábitos de vida saludables.

2.0 DISFAGIA
LLEGAR A TIEMPO
Detectar a tiempo la disfagia e intervenir adecuadamente puede evitar todas estas consecuencias, pero con frecuencia la disfagia orofaríngea pasa inadvertida. El diagnóstico y el tratamiento de la enfermedad requieren de un enfoque multidisciplinar, debido a las distintas patologías que pueden cursar con este síntoma y que implican a muchos profesionales.
Las cifras sobre prevalencia de la patología apuntan que entre el 40-50% de los ingresados en residencias geriátricas presenta disfagia, un 45% de las personas con Alzheimer también la padece, hasta en el 59% de los casos de cáncer de cabeza y cuello también aparece, así como en el 43-80% de los pacientes que han sufrido un accidente cerebrovascular.
Por último, este síntoma se asocia a aquellos pacientes con alteraciones estructurales de la boca, faringe o laringe, sobre todo después de un tratamiento quirúrgico de algún tumor de la región anatómica.
2.0 DISFAGIA
| La mitad de los ancianos sufre disfagia |
Las dificultades para deglutir tienen su mayor prevalencia entre los mayores de 80 años
La disfagia es un síntoma grave, muy frecuente y bastante desconocido, que, sin embargo afecta a más de la mitad de los ancianos (sobre todo a personas mayores de 80 años), así como a numerosos pacientes con enfermedades neurológicas (accidente vascular cerebral, enfermedades neurodegenerativas, etcétera). La disfagia es un trastorno de la deglución caracterizado por una dificultad en la preparación oral del bolo o en el desplazamiento del alimento (sólidos y/o líquidos) de la boca hasta el estómago.
En términos coloquiales, la disfagia es la dificultad que presentan algunas personas a la hora de tragar los alimentos sólidos y/o líquidos. En el caso de la disfagia orofaríngea, la dificultad se produce en la boca y/o la faringe, tal como puntualiza el doctor Clavé, coordinador del II Curso Básico Teórico-Práctico sobre Disfagia Orofaríngea. La cita se celebró por segundo año consecutivo en el Hospital de Mataró y que cuenta con el patrocinio de Novartis Medical Nutrition, además de con el aval de la Sociedad Española de Nutrición Parenteral y Enteral (SENPE), la Sociedad Española de Nutrición Básica Aplicada (SENBA), la Sociedad Española de Neurología y la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología.
La disfagia orofaríngea puede tener tres consecuencias importantes para el paciente. La principal es que la patología provoque una broncoaspiración, algo que ocurre cuando parte del alimento ingerido (sólido o líquido) pasa al pulmón en lugar de ir al esófago, produciendo una infección capaz de provocar una neumonía que puede conducir a daños graves para el paciente.
Además, la alteración en la deglución que sufre el paciente hace que no ingiera ni los líquidos ni los nutrientes que necesita, provocando una deshidratación que también puede conducir a la muerte o una malnutrición con serias consecuencias para la persona.
LLEGAR A TIEMPO
Detectar a tiempo la disfagia e intervenir adecuadamente puede evitar todas estas consecuencias, pero con frecuencia la disfagia orofaríngea pasa inadvertida. El diagnóstico y el tratamiento de la enfermedad requieren de un enfoque multidisciplinar, debido a las distintas patologías que pueden cursar con este síntoma y que implican a muchos profesionales.
Las cifras sobre prevalencia de la patología apuntan que entre el 40-50% de los ingresados en residencias geriátricas presenta disfagia, un 45% de las personas con Alzheimer también la padece, hasta en el 59% de los casos de cáncer de cabeza y cuello también aparece, así como en el 43-80% de los pacientes que han sufrido un accidente cerebrovascular.
Por último, este síntoma se asocia a aquellos pacientes con alteraciones estructurales de la boca, faringe o laringe, sobre todo después de un tratamiento quirúrgico de algún tumor de la región anatómica.